Telescopios que nos acercan el cielo

Atesoran años de historia ligados a descubrimientos de física y óptica. Los telescopios han contribuido al desarrollo de la astronomía durante siglos y se usan en muchos campamentos de verano, y aunque son varias las personas que se atribuyen su creación, parece ser que las últimas investigaciones conceden al español Juan Roget el honor de haber sido el primer científico en inventar un telescopio en el año 1590, aunque la patente del primero siempre fue asignada al holandés Hans Lippershey.
Existen diferentes tipos de telescopios, los más habitualmente utilizados son los siguientes:

  1. Refractor. Está formado por una lente principal situada en la parte delantera que proyecta la luz en el ocular, que se ubica en el extremo contrario. Su creación es obra de  Galileo Galilei, que con un telescopio de este tipo vio las montañas de la Luna, las cuatro lunas grandes de Júpiter, y mucho, mucho más… Este tipo de telescopios son buenos para observar objetos celestes a mucha distancia, son utilizados en astronomía. Se manejan y transportan con más facilidad que los reflectores. Tienen mayor calidad a igual precio aunque menos prestaciones. Son apropiados para aquellos que se inician en el mundo de la observación del cielo.
  2. Reflector. Este tipo de telescopio fue invento de Isaac Newton. En un extremo del tubo está el espejo primario y el otro lado recibe la luz, que se refleja en este espejo del fondo y se recoge en otro espejo secundario con inclinación de 45 grados. Con este telescopio podemos observar la luna, los planetas y otros objetos algo más cercanos.
  3. Telescopio catadióptrico. Es una combinación de reflector y refractor, potente y de alta calidad. Uno de los sistemas que pueden utilizar este tipo de telescopios es el Schmidt-Cassegrain. La luz entra en el tubo a través de una lente correctora, una placa de vidrio, que la lanza hasta el espejo principal que está en el fondo del tubo. La luz vuelve a ir hasta el espejo secundario, en el centro de la placa de vidrio, que a su vez vuelve a reflejarse hasta el fondo del tubo y pasa por un orificio del espejo primario donde está el ocular. Es como un doble recorrido de la luz, por eso el tubo es más corto y el telescopio más compacto. Algunos, como por ejemplo puede ser el telescopio Celestron CGE PRO 1400 HD, introducen ópticas EdgeHD, con un plano focal tres veces más uniforme que ofrece imágenes más estables y corrige aberraciones.
A la hora de adquirir un telescopio, debemos saber con qué presupuesto contamos y qué necesidades tenemos para que un profesional nos asesore sobre qué tipo es el más adecuado para lo que queremos hacer, si somos principiantes o contamos con experiencia en este ámbito.

Si te ha resultado interesante... ¿nos compartes? :) 0
Isabel Ara
Escrito por
Isabel Ara
Más artículos de Isabel Ara

Mejores resort del Caribe, playa y relax asegurados

Disfrutar de las playas y paisajes del Caribe desde un hotel de...
Leer más

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Informo que los datos de carácter personal que me proporciones rellenando el presente formulario serán tratados por Óscar Giménez Aldabas, como responsable de esta web. La finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales que te solicito es para gestionar los comentarios en este blog. La legitimación se realiza a través del consentimiento del interesado. Te informo que los datos que me facilitas estarán ubicados en los servidores de OVH Hispano S.L.U. (ver su política), proveedor aprobado por el Comité Europeo de Protección de Datos. Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en oscar@kicaweb.com así como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control. Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos en la política de privacidad.